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Descubrimiento del Bosón de Higgs

Descubrimiento del Bosón de Higgs

Elay, Antzuola y Ayuntamiento de Bergara, 3 de abril de 2014

El descubrimiento del Bosón de Higgs (4 de julio de 2012) ha sido uno de los hallazgos científicos más importantes y mediáticos de los últimos tiempos. No se puede negar la importante contribución que este descubrimiento supone para completar la teoría más “completa” de la física para la descripción del espacio y el tiempo, la llamada teoría estándar. Tampoco se puede negar la belleza conceptual de la idea subyacente al Bosón Higgs; esto es, la de un campo que permea todo el universo y que dota de masa a las partículas elementales a medida que interaccionan con él.

Un aspecto adicional de enorme importancia es la magnitud de los aparatos científicos empleados para el descubrimiento del Bosón de Higgs. El gran acelerador de hadrones (Large Hadron Collider, LHC) del CERN no es un aparato científico al uso. Consiste en un anillo de 27 kilómetros de electroimanes superconductores que operan a una temperatura de -271.3 º C y que se encuentra en un túnel excavado entre Suiza y Francia, cerca de Ginebra. Su construcción se inició en 1995 y ha costado 2.000 millones de euros, a los que hay sumar otros 190 millones de euros para los experimentos. Tiene además un presupuesto anual de 220 millones de euros en ordenadores y almacenamiento de datos y 18 millones de euros en electricidad. Según datos de 2012, el presupuesto total anual del LHC es de aproximadamente 765 millones de euros.

Por lo tanto, el descubrimiento del Bosón de Higgs ha sido el fruto de la colaboración de muchas ciencias con la industria que ha construido el acelerador. El triunfo del trabajo en común. Las ciencias naturales, las ciencias de la (súper)computación, casi todas la ingenierías y la ingeniería de organización industrial han colaborado estrechamente para la feliz culminación de este proyecto que, como todos los proyectos científicos, abre más interrogantes que los que cierra, pero que abre un futuro prometedor a las llamadas “industrias del conocimiento”.

En este contexto, hay empresas en Euskal Herria que han sido protagonistas “ocultas” de este descubrimiento. Una de ellas es Elay Taldea, empresa que ha fabricado una gran cantidad de piezas del equipamiento científico empleado en el Large Hadron Collider (LHC) del CERN. Esto coloca a Euskal Herria en la élite de la tecnología moderna.

Con el objetivo de hacer partícipes de estos acontecimientos a los trabajadores que hacen posible esa tecnología, Jakiunde organizó dos conferencias el 3 de abril de 2014. En la primera de ellas, los trabajadores de Elay Taldea participaron en un encuentro con Hegoi Garitaonaindia, investigador del CERN, que explicó en las propias instalaciones de la empresa en Antzuola, qué papel han desempeñado los elementos fabricados en Elay en el descubrimiento del bosón de Higgs. El encuentro se llevó a cabo a las 13:00 h; con la presentación del evento a cargo del diputado general de Gipuzkoa, Martín Garitano.

Por la tarde, Pedro Miguel Etxenike ofreció una conferencia abierta a la ciudadanía titulada “De lo pequeño a lo grande, de lo simple a lo complejo. La sublime utilidad de la ciencia inútil” en el Salón de Plenos del Ayuntamiento de Bergara.

Con esta iniciativa el deseo de Jakiunde ha sido acercar el conocimiento científico a la sociedad vasca, con la colaboración de los propios académicos de Jakiunde, investigadores del DIPC (Donostia International Physics Center), así como de la Diputación Foral de Gipuzkoa, el Ayuntamiento de Bergara y, principalmente, Elay Taldea, cuyos trabajadores fueron los protagonistas de la jornada, al poder conocer el objetivo final de su trabajo.

paperekoa.berria.info/plaza/2014-04-10/038/001/teknika_bera_ere_ikerketa_bihurtzen_da_proiektu_honetan.htm

m.noticiasdegipuzkoa.com/2014/04/04/sociedad/boson-de-higgs-de-antzuola-al-mundo


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