Mayo del 68 y el feminismo: cincuenta años después

Se celebraba el pasado 9 de octubre en Donostia una interesante jornada promovida por Jakiunde (Academia de las Ciencias, las Artes y las Letras de Euskal Herria), el Museo San Telmo y la Biblioteca de la UPV/EHU en Donostia.  Coordinada por la antropóloga Teresa del Valle de la UPV/EHU, pretendía dar continuidad al programa de Memorias Feministas I iniciado el año pasado. A la conferencia inaugural de  Françoise Pick siguió una mesa redonda con Pilar Folguera, Marina Subirats y Mariasun Landa moderada por Jakeline Baker coordinadora de Jakiunde.

El punto de partida era coincidente para todas las que tomamos parte en la jornada: el movimiento feminista fue una de las mayores contribuciones de aquel Mayo del 68. Los cincuenta años transcurridos y la actualidad y fuerza que ha cobrado en estos últimos años lo atestiguan.

Para comprender Mayo del 68 tendríamos que aludir a tres perspectivas convergentes: la primera, delimita las ocho semanas de revuelta parisina, la segunda cubriría una docena de años que situaría a mayo del 68 como epicentro de una gran mutación cultural y social como un continuumde los  sesenta, y la tercera, debería poner el acento sobre el contexto internacional, político y cultural de los sixties, en el que Le fond de l’air est rouge  según el título de un film (1977) del cineasta Chris Marker.

Françoise Pick de la Universidad Paris-Dauphine,subrayó el hecho de que el fuerte movimiento feminista francés fue heredero del movimiento político del 68 mientras cuestionaba el modelo revolucionario del que provenía.  En aquel contexto revolucionario las mujeres tomaron conciencia de su situación marginal  y se rebelaron. Casi podemos decir que junto a la ecología son los grandes legados que dejó Mayo del 68 en nuestras vidas. La organización del movimiento de mujeres y su militantismo a favor de un nuevo feminismo ayudó a la modernización de la sociedad, a la adaptación a los tiempos de las relaciones entre hombre y mujeres poniendo en cuestión radicalmente las desigualdades y logrando un nivel de equilibrio más satisfactorio aunque en absoluto perfecto. Hoy en día, el feminismo en Francia conoce un nuevo resurgimiento en torno a nuevos desafíos que llegan a cuestionar antiguos paradigmas. Se hace patente la influencia del feminismo americano y su  enraizamiento en las universidades. Françoise Pick se refería a la teoría queer  que no sólo pone en cuestión  la dominación masculina y las relaciones entre hombres y mujeres, sino que cuestiona radicalmente la diferencia de sexos.

Como bien destacó Pilar Folguera, historiadora de la UAM, algunos autores han hablado de  una “Revolución Mundial del 68”, aludiendo con ello a algunas  de las características de los emergentes feminismos que surgen a partir de Mayo del 68 en América Latina y África. También en muchos de esos lugares surgen nuevas organizaciones impulsando  movimientos de mujeres y feministas  con planteamientos anticapitalistas  y antipatriarcales y definiendo  múltiples feminismos de carácter  comunitario, negro, popular e indígena. Pero el patriarcado es también una configuración interior, que impone una mentalidad, un sistema de valores y de comportamientos a las propias mujeres que han asumido, a partir de su nacimiento, los mensajes que les han sido transmitidos y que las han constituido como personas sexuadas.

Por eso Marina Subirats, socióloga de la UAB,  expuso sus reflexiones aludiendo al hecho de que mayo del 68 ofreció un conjunto de instrumentos que permitieron a las mujeres deshacerse de la socialización que se les había transmitido, les permitió pensar y actuar desde “otro lugar”, distinto al que imponía la cultura androcéntrica. Lo que Marina denominó como “soltarse el corsé”.Con alusiones a  la aparición de la Mística de la Feminidad y el Women’s Lib, las aportaciones del Mayo francés y los comienzos del feminismo en Cataluña ya en los años setenta.

Mi aportación al tema pretendió abordar la cuestión de una forma más subjetiva aludiendo al París que conocí al llegar en octubre de 1968 y hacerlo tomando como eje el libro autobiográfico que escribí 40 años más tarde: La fiesta en la habitación de al lado (Erein 2008). La fiesta de la palabra, de la liberación del cuerpo, de la ilusión y de la utopía que perduraron durante aquellos primeros años de los 70 tal y como pude comprobarlo personalmente en la universidad. Precisamente, en los años 70 nace en Francia el Movimiento de Liberación de las Mujeres (MLF), con acciones tan novedosas y eficaces como el Manifiesto a favor de la legalización del aborto en 1970 firmado por 343 reconocidas mujeres: Simone de Beauvoir, Catherine Deneuve, Giselle Halimi, Jeanne Moreau, Marguerite Duras… En 1974 la la ley Veil aprobaba el aborto en Francia.

Sin olvidar, también,  la emigración española femenina en París en los años 60-70, los miles de mujeres que como bonnes a tout faire(sirvientas) o concierges(porteras) abundaban tanto en las acomodadas familias parisinas y de cuya relevancia en la economía española parece haberse olvidado todo el mundo.

Con todas sus contradicciones y altibajos, aquel Mayo del 68 abrió puertas y ventanas a todas las mujeres, nada fue igual y eso es ya mucho.

Merece la pena destacar que, en la Biblioteca del Centro Carlos Santamaría de la UPV/EHU de Donostia, está instalada una interesante exposición sobre Feminismo y Mayo del 68 que permanecerá abierta hasta Diciembre.

Publicado en “DIARIO VASCO 12 DE NOVIEMBRE DE 2018”

 

Juicio de inconstitucionalidad y régimen de mayorías en el seno del Tribunal Constitucional: apuntes para una necesaria reconsideración

Para la toma de determinadas decisiones fundamentales en muchos ámbitos tanto de la esfera pública como privada es frecuente que no baste con que los votos favorables superen a los votos contrarios, sino que se requieran mayorías especiales o cualificadas de alcance diverso.

Dejando al margen, entre otros, el régimen de mayorías en el ámbito societario –que, como es sabido, depende no sólo del tipo de acuerdo a adoptar, sino también del capital social representado–, ejemplo privilegiado de lo anterior es el propio texto constitucional donde en múltiples supuestos se reclama la mayoría absoluta (mitad más uno de los votos), llegándose a la exigencia del voto de 3/5 para la propuesta de determinados nombramientos (miembros del Consejo General del Poder Judicial –art.122.3– y magistrados del Tribunal Constitucional: art. 159.1) o de 3/5 o, en su caso, 2/3 para la reforma constitucional (art. 167 y 168).

Prescindiendo de lo que puedan suscitar algunos casos particulares, lo anterior se tiene por correcto pues resulta razonable que las decisiones de mayor alcance y trascendencia para la convivencia gocen del más amplio respaldo para resultar efectivas y vinculantes.

También en el marco del funcionamiento del propio Tribunal Constitucional, integrado por doce magistrados, se establece la necesidad de determinadas mayorías especiales: así y entre otros, conforme a lo dispuesto por los arts. 23.2 y 24 de la Ley Orgánica 2/1979, se exige el voto favorable de las tres cuartas partes de los miembros del Tribunal reunido en Pleno, para decretar el cese de un magistrado -por dejar de atender con diligencia los deberes de su cargo, por violar la reserva propia de su función o por haber sido declarado responsable civilmente por dolo o condenado por delito doloso o por culpa grave- o para suspenderlo, medida previa aplicable “en caso de procesamiento o por el tiempo indispensable para resolver sobre la concurrencia de alguna de las causas de cese”.

Sin embargo, no es esta la regla en lo referido a la (in)constitucionalidad de las leyes, donde rige la norma general del art. 90: adopción de las decisiones por voto (secreto) favorable de la mayoría de los magistrados participantes en la deliberación, decidiendo en caso de empate el voto dirimente de la Presidencia. Con independencia de que los discrepantes puedan dejar reflejada su posición en voto particular, siempre que la hayan defendido en el curso de la deliberación, esto lleva a que pueda ser total o parcialmente declarado inconstitucional un Estatuto de Autonomía y, en general, cualquier texto legal (tanto de las Cortes Generales como de cualquier Parlamento autonómico) cuando persisten las controversias en el seno del Tribunal y sin que las sólidas y desarrolladas argumentaciones en torno a su conformidad o no con la Constitución hayan permitido llegar a una conclusión no ya incuestionada, sino al menos con el respaldo de una sólida y convincente mayoría. No pocas veces, en efecto, la lectura de la sentencia pone de manifiesto cómo, frente a la opinión mayoritaria, que entiende insostenible cualquier interpretación conforme con la Constitución, los votos particulares de los magistrados discrepantes -sin reconstruir la norma en contra de su sentido evidente, ni asumir una función de legislador positivo que en ningún caso corresponde al TC (STC 14/2015)- mantienen contundentes razones en defensa de la conformidad de la disposición impugnada con los mandatos constitucionales (STC 185/2014), que no son propiamente rebatidas en los fundamentos jurídicos de la sentencia.

Poco o nada coherente resulta lo anterior con el “lugar destacado” que, en el despliegue del control constitucional de las leyes, debe alcanzar la presunción de constitucionalidad (STC 49/2008), la cual, como el propio Tribunal Constitucional recuerda repetidamente, obliga a “apurar todas las posibilidades de interpretar los preceptos de conformidad con la Constitución y declarar tan sólo la derogación de aquellos cuya incompatibilidad con ella resulte indudable” (STC 14/2015).

Ciertamente, el principio de presunción de constitucionalidad se vería mejor servido si se evitara la declaración de inconstitucionalidad por el voto dirimente de la presidencia, que, como reconoce la doctrina, constituyó una novedad en el Derecho español y no se acepta en los sistemas de mayor tradición. También sería más razonable, y conforme con aquel principio, impedir la declaración de inconstitucionalidad en caso de duda razonable: y esta viene a ser la situación cuando, frente a la mayoría, un número relevante de magistrados continúa defendiendo que, de las varias interpretaciones posibles, existe al menos una que se ajusta a la Constitución. Conviene, además, tener en cuenta que para la constitución del pleno (o de las secciones) basta con la presencia de 2/3 de los miembros (en el caso del Pleno, bastarían 8 magistrados) y es sobre los participantes en la deliberación como se computa la regla de mayoría del art. 90, que admite el voto de calidad de la presidencia para dirimir los empates.

En este orden de cosas, podría resultar útil la experiencia de otros ámbitos jurídicos, que ha llevado a establecer diferentes niveles de mayorías atendiendo a la gravedad y trascendencia del sentido de la decisión. Así, y salvando las distancias, en materia penal el jurado –integrado, junto al Magistrado presidente, por nueve personas (art. 2.1)–no puede decidir sobre la culpabilidad del reo por simple mayoría. La Ley Orgánica 5/1995 exige para la declaración de los hechos como probados “siete votos, al menos, cuando fuesen contrarios al acusado, y cinco votos, cuando fuesen favorables” (art. 59.1); y el mismo criterio se sigue para la votación sobre culpabilidad o inculpabilidad: mayoría absoluta (5 votos) para establecer la inculpabilidad y al menos “siete votos para establecer la culpabilidad” (art. 60.2).

Aun cuando no sea algo necesariamente extendido en el Derecho Comparado, a nadie se le ocultan los muchos beneficios que, en el plano interinstitucional y en la vida política española, podrían derivar de una decisión en este sentido.

Parecería, por ello, muy oportuno (yo diría que hasta necesario), considerar una reforma de la Ley Orgánica del Tribunal Constitucional dirigida no sólo a eliminar el voto de calidad, sino igualmente a elevar la mayoría exigida para la declaración de inconstitucionalidad, asegurando una suficiente distancia entre los votos favorables a la inconstitucionalidad y los contrarios. Así, sin perjuicio de que para certificar la conformidad constitucional pudiera bastar con lo dispuesto por el art. 90, siguiendo el ejemplo de los arts. 23.2 y 24, la mayoría especial o cualificada para declarar la inconstitucionalidad podría elevarse a los tres cuartos de los miembros participantes en la deliberación. Una exigencia esta de tres cuartos que garantizaría, para terminar, hasta en los supuestos de quórum menos abundante, que al menos la mitad de los magistrados del Tribunal Constitucional tuvieran que defender la inconstitucionalidad total o parcial del correspondiente texto legal para que esta pudiera incorporarse al fallo y, por tanto, declararse.

El caso contra la educación, una reseña

Existe un amplio consenso social y político en relación con la importancia de la educación. Está considerada un eficaz mecanismo en pro de la igualdad y una fuerza promotora del cosmopolitismo. También pensamos que es la mejor forma de promover la igualdad de oportunidades. Todos pensamos que cuanta más gente con educación de alto nivel haya, más productiva será la economía y mejor funcionará la sociedad.

Pero hay quienes no comparten esas opiniones. Keneth Arrow y Michael Spence, ganadores del Nobel de Economía en los setenta del pasado siglo, propusieron que la razón por la que la gente con más años de formación gana más dinero no es solo que hayan adquirido mayores capacidades y conocimiento, sino que el título que han adquirido es una señal informativa destinada a los empleadores. Y un libro recién publicado (The case against education, por Bryan Caplan) ha recogido y analizado un gran volumen de datos al respecto. La tesis que sostiene el autor es que solo una pequeña parte del plus salarial de los titulados superiores se justifica por el conocimiento y capacidades que adquieren en sus estudios.

Caplan sostiene que la educación inútil es ubicua. Afecta a todo tipo de carreras. En todas se estudian contenidos que no se utilizan nunca, tanto en disciplinas eminentemente teóricas como en las de índole práctica y de base muy cuantitativa. La abundante literatura empírica que analiza el efecto de la educación sobre los ingresos parece contradecir ese punto de vista, pero solo en apariencia, según Caplan, ya que el bonus salarial podría no ser debido a un mayor nivel formativo, sino a una mayor inteligencia; al fin y al cabo, ambas variables están fuertemente correlacionadas.

Bryan Caplan hace uso de tres líneas de investigación para desarrollar su tesis. Recopila, por un lado, información relativa a la magnitud de lo que se olvida tras haber sido estudiado. Cinco años después de haber estudiado una lengua extranjera o geometría se olvida la mitad de lo aprendido si no se hace uso de ello. Solo la mitad de los que completan estudios secundarios alcanzan niveles de conocimiento intermedios o superiores en materias cuantitativas básicas; y aunque la mayor parte de ellos han cursado varias asignaturas de ciencias, menos de una tercera parte sabe que un átomo es mayor que un electrón.

Frente a esos datos suele argumentarse que aunque los estudiantes olvidan lo estudiado, aprenden a aprender y a pensar críticamente. Sin embargo, la capacidad para resolver problemas haciendo uso del conocimiento cuantitativo adquirido es, al parecer, muy dependiente del contexto. Y aunque es cierto que el cociente de inteligencia (IQ) se puede elevar hasta en 5 puntos tras varios años de estudio, es posible que lo aprendido sirva para responder de forma adecuada a los tests de inteligencia; el IQ es, al fin y al cabo, un indicador del factor g, la inteligencia genuina y es posible que esta no cambie con la formación. A esa constancia obedecería el hecho de que las mejoras en las tareas cognitivas para las que se aprende no se suelen trasladar a otras tareas.

Por otro lado, Caplan cree que una buena educación puede mejorar capacidades no-cognitivas que son deseables para el desempeño de un trabajo, como son la extroversión y la amabilidad, cualidades deseables en muchos trabajos de cuello blanco. También es posible que la educación dé acceso a trabajos con compañeros más capacitados, de manera que el efecto combinado de la mayor capacidad de los compañeros sea erróneamente atribuida el efecto de la formación recibida. Pero ninguna de estas razones suelen esgrimirse por quienes defienden los beneficios que proporciona la educación.

Caplan sostiene que la educación cumple una función de señalización (signaling) en el sentido de que un título, más que acreditar unos conocimientos o capacidades útiles, lo que hace es proporcionar a los empleadores otro tipo de información que les resulta útil. El dato más sólido a favor de esa idea es el denominado efecto pergamino (sheepskin effect), en virtud del cual el grueso de los beneficios de la educación se obtienen solo tras cursar el último año y obtener el diploma o título (el “pergamino”). Si fuese el grado de formación alcanzado lo que determina el nivel de ingresos, tal nivel debería ser proporcional a los años cursados con éxito. Sin embargo, la obtención de un título proporciona unos ingresos desproporcionadamente superiores. Aunque el efecto se observa también en niveles preuniversitarios, en los grados universitarios se observa que cada año cursado aporta un incremento de ingresos del 6%, pero el último año (y el título) proporcionan un 30% más de ingresos. La importancia del diploma radicaría, entonces, en que el hecho de no terminar un grado es una señal de falta de ética, de diligencia o de otros rasgos considerados valiosos para los empleadores.

Por último, Caplan argumenta que si el nivel de formación de la población es un factor positivo para la economía de un país, ese efecto debería manifestarse a nivel global. Sin embargo, la comparación entre el beneficio relativo que reporta a los individuos el obtener un título universitario y el que obtiene un país por el hecho de tener más o menos personas tituladas no permite llegar a esa conclusión. Un año más en promedio de formación en la población de un país solo eleva un 1,3% los ingresos del conjunto de la población; al parecer lo que ocurre es que los que carecen de títulos ingresan menos en proporción. En otras palabras, los “mejor educados” (con el correspondiente título) ganan más a costa de los “menos educados” (sin título). No es un juego de suma cero, pero le anda cerca.

Estoy seguro de que hay muy buenos argumentos en contra de la tesis de Caplan. Pero creo que merece la pena que se analicen los suyos (basados en datos) con rigor, porque de ellos se pueden derivar interesantes conclusiones. Quizás habría que empezar a pensar en estudios universitarios organizados de acuerdo con un sistema diferente de acreditación de conocimientos y capacidades, un sistema más flexible que, en vez de proporcionar un título al acabar un número preestablecido de cursos, acredite logros por etapas. Lo estamos haciendo ya con algunos títulos propios en las universidades, pero quizás deberíamos ensayar el modelo con los estudios oficiales.

Y si resulta que del debate de sus tesis llegamos a la conclusión de que son erradas, nuestros argumentos saldrán reforzados del contraste.

 

Ficha

Autor: Bryan Caplan

Filiación: George Mason University

Título: The Case Against Education-Why the Education System Is a Waste of Time and Money

Editorial: Princeton University Press, Princeton y Oxford.

LA EXPERIENCIA COOPERATIVA DE MONDRAGON. “La práctica de una utopía”

En el Pleno de Primavera de JAKIUNDE, celebrado en el campus ORONA-IDEO de Mondragon Unibertsitatea de Hernani, impartí la conferencia titulada “Experiencia Cooperativa de Mondragon: La práctica de una utopía”, coincidiendo con el 75 aniversario de la fundación de la Escuela Profesional, actualmente Facultad de Ingeniería de Mondragon Unibertsitatea, considerado por muchos como el primer eslabón de lo que más tarde sería la Corporación Mondragon. En la conferencia desgrané los hitos y elementos que considero más relevantes y que han permitido al movimiento cooperativo vasco erigirse en referente incuestionable internacionalmente en el ámbito del Cooperativismo de Trabajo Asociado.

La llegada de Don José M.ª Arizmendiarrieta a Mondragon en plena posguerra fue crucial en esta historia. El joven sacerdote que se encontró con las secuelas y las heridas de la reciente guerra aun por restañar, se reveló como un hombre lleno de inquietudes sociales y obsesionado por impulsar nuevas iniciativas para reactivar la vida en el pueblo. Trabajó intensamente, especialmente con los jóvenes, organizando multitud de actividades deportivas, culturales y formativas.

Sólo dos años después de su llegada, implicando a empresas e instituciones locales, fue capaz de conseguir los fondos necesarios para poner en marcha una antigua escuela donde impartir formación profesional y maestría. Culminaba así una de sus máximas aspiraciones: socializar la educación, abriendo las puertas a algo que hasta entonces era exclusivo de pocos. Animó además a una docena de los primeros graduados de esta escuela a proseguir sus estudios cursando peritaje “por libre”en Zaragoza”.

Arranca así el fructífero recorrido de la actual Facultad de Ingeniería de MU, formando a técnicos superiores perfectamente capacitados para adaptarse a las cambiantes necesidades de las cooperativas y de la industria vasca en general.

A imagen y semejanza de esta primera escuela, vendrían más adelante la Escuela de Administración de Empresas en Oñate (1968), la Escuela de Magisterio de Eskoriatza (1976) o el Centro de Investigación IKERLAN (1976), por citar los más relevantes, todos ellos como respuesta y previsión de necesidades y retos que se iban identificando.

Pero no es hasta 1956 que Arizmendiarrieta impulsará el inicio de la primera actividad empresarial apoyándose en cinco de los primeros egresados de la escuela. Nada menos que quince años después de su llegada, lo que viene a reafirmar el sentido de sus prioridades en esta su primera etapa, más orientado sin duda a satisfacer las carencias sociales más perentorias de la población que al desarrollo empresarial propiamente dicho.

No obstante, con el arranque de ULGOR, la futura FAGOR, se inicia un periodo de tres lustros de un desarrollo emprendedor espectacular que se sustentó en el vigoroso despertar de la economía española, un mercado protegido y una población necesitada de todo. Se crean así multitud de cooperativas, muchas de ellas impulsadas directamente desde Fagor, otras desde la División Empresarial de Caja Laboral y también a través de la adopción de la “modalidad” cooperativa por parte de empresas familiares y sociedades anónimas ya existentes que se sintieron atraídas por esta nueva alternativa.

A poco de la constitución de ULGOR, Arizmendiarrieta embarcó a algunos de sus colaboradores en un proyecto totalmente disruptivo que, a la postre, resultaría clave en el devenir y en el extraordinario desarrollo del movimiento cooperativo de Mondragon: la fundación de Caja Laboral en 1959. Una apuesta plena de intuición y no menos de atrevimiento. Se necesitaban recursos para acompañar la creación y la consolidación de tantos nuevos proyectos, algo que las propias cooperativas, por sí mismas, ni disponían ni se podían procurar. Qué mejor que gestar una entidad financiera que promoviera el ahorro popular además de dedicarlo específicamente a cubrir las necesidades de las nuevas actividades.

Pero al margen de su componente financiera, la gran contribución que Caja Laboral aportó al incipiente movimiento cooperativo se materializó a través de su División Empresarial. Esta división se convirtió en soporte esencial en la promoción y asesoramiento de las nuevas iniciativas y con ello del crecimiento y la diversificación de lo que ya empezó a conocerse como “la Experiencia Cooperativa de Mondragón”.

Fue también en 1959 cuando empezó a gestarse lo que más tarde, concretamente en 1967, se convertiría en LAGUN- ARO, mutua de previsión social que venía a solventar el dilema con el que los primeros cooperativistas se encontraron al negarles el gobierno el derecho de afiliación al Régimen General de la Seguridad Social por su condición de “propietarios” en contraposición a la de trabajadores por cuenta ajena.

Con la problemática de las pensiones convertida en tema recurrente de rabiosa actualidad, LAGUN ARO ha demostrado a lo largo de muchos años la virtualidad de la gestión propia de los fondos generados por las cuotas aportadas mes a mes por los cooperativistas. La rentabilización efectiva y responsable de estos fondos ha permitido dotar a los cooperativistas de una amplia variedad de servicios, entre ellos los sanitarios, y, sobre todo, complementar las pensiones procedentes del sistema público.

Ya más adelante, a finales de los años sesenta, con la constitución de EROSKI, que cobraría su verdadera dimensión y relevancia a partir de los años 80, se completaron las cuatro columnas vertebrales de la Corporación Mondragon actual:

  • El área del CONOCIMIENTO, liderada por Mondragon Unibertsitatea.
  • El área INDUSTRIAL, conformada por un conglomerado multisectorial con empresas líderes en sus respectivos campos de especialización.
  • El área FINANCIERA integrada por Laboral Kutxa y Lagun Aro.
  • Y finalmente el área de DISTRIBUCIÓN, con EROSKI y el grupo ERKOP como principales protagonistas.

Toda una variedad de empresas en múltiples ámbitos de actividad compartiendo un mismo modelo de gestión y unos valores que, partiendo de los principios básicos del cooperativismo internacional, han configurado las esencias específicas de la realidad de Mondragón en el ámbito de las cooperativas de trabajo asociado.

Unas esencias que se sustentan en el binomio propietario-trabajador, que convierte a cada cooperativista en protagonista y responsable directo del devenir de su cooperativa a través de su derecho a elegir a las personas que gestionan el día a día de su cooperativa (así como a ser elegido para ello), además del derecho a participar en términos de igualdad (una persona-un voto) en el órgano máximo de control, la Asamblea General, a la que finalmente los gestores delegados deberán responder. Un modelo en el que el poder deja de residir en el capital y se distribuye entre los propios cooperativistas, independientemente de la responsabilidad funcional que ostenten en la cooperativa.

Aun compartiendo estos elementos comunes, el esquema organizacional del conjunto de las cooperativas fue de una gran simplicidad hasta finales de los años setenta. Básicamente, cada cooperativa desarrollaba su estrategia de forma casi individual y apenas disponían entre sí de lazos estructurales de relación exceptuando el de su vinculación a Caja Laboral. Esta vinculación les aseguraba los apoyos financieros y de gestión necesarios y se concretaba en un contrato de asociación en el que se recogían los únicos requisitos comunes al conjunto.

Pero la larga etapa de bonanza vivida en términos generales desde el comienzo de la experiencia se vio bruscamente truncada en los primeros años de los ochenta como consecuencia de la profunda crisis que afectó a la economía mundial. Las cooperativas se vieron también afectadas y muchas de ellas se enfrentaron a resultados negativos, los excedentes de plantilla se convirtieron en un elemento crítico de gestión e incluso se produjo el cierre de algunas actividades.

Afortunadamente, la práctica iniciada años atrás por el Grupo Ularco, actualmente Grupo Fagor, fue extendiéndose en el resto de las cooperativas que poco a poco fueron también conformando Grupos Comarcales, si bien el grado de desarrollo y consolidación en unos y otros fue bastante dispar. No obstante, lo más interesante de este proceso fue la toma de conciencia entre las cooperativas de la importancia de abordar proyectos y actividades conjuntas en lugar de optar por actuaciones individualizadas.

Por otra parte, no todas las cooperativas se vieron afectadas por la crisis de igual forma. Algunas de ellas, en particular las que habían apostado por una tímida internacionalización de su actividad o las que detectaron tempranamente la importancia de la innovación en productos y procesos, pudieron compensar mejor los efectos de un mercado interior en recesión profunda.

Época complicada, sin duda, en la que fue necesario aprender a gestionar circunstancias hasta entonces desconocidas, aplicando con rigor algunos de los mecanismos ya contemplados en el modelo y, al mismo tiempo, creando y poniendo a prueba nuevos instrumentos solidarios de gestión y cobertura. Fue muy habitual recurrir a la flexibilización de calendarios, a las reubicaciones inter-cooperativas, a la capitalización de los intereses de las aportaciones, la reconversión de resultados, la cobertura de desempleo, etc. por citar algunos de ellos.

Es en este contexto en el que se desarrollaron las primeras reflexiones sobre el futuro del Grupo, influenciadas también por otro aspecto no menos trascendente como era la inminente incorporación de España a la Comunidad Europea y las inevitables consecuencias que este proceso iba a tener tanto para la economía española en general como para las cooperativas en particular. El desafío residía en encontrar fórmulas que aseguraran una línea de continuidad con los valores originales de la experiencia cooperativa, pero respondiendo al mismo tiempo a las circunstancias cambiantes de los nuevos tiempos.

Después de diferentes estudios y muchos y difíciles debates, fue en diciembre de 1984 cuando se adoptó la figura del “Congreso”, órgano que aglutinaba la voluntad del conjunto. En la sesión constituyente fueron aprobados el Articulado de Bases del Congreso y el Articulado de Bases del Consejo de Grupos y se constituyó una Comisión Permanente, como órgano de actuación en los períodos inter-congresuales.

A pesar de los cambios introducidos, los cimientos de la organización de las cooperativas continuaron siendo los Grupos Comarcales, es decir, su proximidad geográfica, si bien se empezó a intuir que el futuro iba a exigir un enfoque mucho más empresarial y menos sociológico.

Desde una perspectiva estrictamente empresarial, las ventajas de un reagrupamiento de las cooperativas en virtud de sus coincidencias sectoriales, más que por su ubicación geográfica, eran a todas luces evidentes. El aumento de la dimensión empresarial, la amplitud y profundidad de catálogo junto con una política comercial común, la posibilidad de optimizar y rentabilizar estrategias de internacionalización y las políticas de innovación o formación, etc. eran variables vitales para afrontar con garantías los nuevos retos.

A pesar de la racionalidad de este planteamiento, la lógica del reordenamiento sectorial encontró, no obstante, fuertes resistencias. La propuesta implicaba modificar relaciones personales y societarias fuertemente arraigadas a lo largo de los años. Confluían diferentes culturas, realidades empresariales diferentes en cuanto a tamaño, trayectorias y expectativas de futuro dispares, el apego a las marcas de cada cooperativa no facilitaba las cosas y, además, la nueva organización comportaba la asunción de estructuras y normativas de rango superior.

En definitiva, un proceso mucho más complejo y laborioso que lo que la visión actual de las cosas podría presuponer. Afortunadamente, una vez más, la democracia interna, el compromiso y la responsabilidad se impusieron, junto con la capacidad de superar todas las dificultades.

La realidad de la Corporación actual y la experiencia empresarial de los últimos años muestra a las claras el acierto de la organización sectorial que, a medida que pasa el tiempo, adquiere más y más consistencia desarrollando sinergias potenciadoras de los negocios y de la propia Corporación en su conjunto.

Pero no podemos dejar de subrayar que, desde su constitución a principios de los 90 y a diferencia de los modelos más recurrentes en el mundo empresarial, la Corporación Mondragón no se basa en las participaciones financieras de las cooperativas y sí, por el contrario, en el acuerdo de las partes para poner en común ámbitos de la gestión que, o bien desbordan sus capacidades individuales o bien consiguen que la actuación conjunta resulte mucho más eficiente. De esta forma, el Centro Corporativo, la organización más representativa de la Corporación Mondragon en su conjunto, es fundamentalmente, aunque no sólo, un centro de servicios que presta su apoyo al desarrollo de los negocios de las cooperativas encuadradas en Agrupaciones y Divisiones.

Por tanto, estrictamente hablando, la Corporación no es la propietaria de las cooperativas, sino que son estas últimas, junto al resto de las estructuras creadas, las que componen Mondragón Corporación. La gestión conjunta combina la actuación vertical ejercida por las direcciones divisionales con la horizontal realizada a través de los Departamentos Centrales del Centro Corporativo, que impulsan la puesta en marcha de las políticas corporativas y el aprovechamiento de las sinergias existentes.

Una apuesta decidida por la internacionalización, el compromiso con la innovación en productos y procesos, junto con la inter-cooperación y la responsabilidad social son los tres pilares en los que se sustenta la Corporación Mondragon. Esto, junto al desarrollo y la búsqueda permanente de formas diferentes de entender las relaciones empresariales y las interrelaciones de las personas que lo hacen posible, convierten a esta experiencia en algo verdaderamente distinto, único, una verdadera utopía para no pocos.

Con profundas raíces culturales en el País Vasco, fundada por y para las personas, colaborando bajo códigos de equidad, auto-exigencia y corresponsabilidad, la Experiencia Cooperativa de Mondragon es hoy día un referente indiscutible a nivel mundial. Buena prueba de ello son las 102 cooperativas, además de otras 150 empresas e instituciones involucradas, que aglutinan alrededor de 75.000 personas y unas ventas cercanas a los 11.500 millones de euros.

Inspirados en los Principios Básicos del Cooperativismo y en el desarrollo de nuestro propio proyecto, la Experiencia Cooperativa de Mondragon está demostrando día a día la viabilidad de generar riqueza en la sociedad mediante el desarrollo empresarial y la creación de empleo, todo ello gracias a la COOPERACIÓN, la poderosa palanca que multiplica nuestras fuerzas.

 

Referencias:

  • Cancelo Alonso, Antonio, (1999). Mondragón Corporación Cooperativa. “Historia de una Experiencia”. Rev. int. estud. vascos. 44, 2, 1999, 323-357
  • Corporación Mondragon. Wikipedia

Euskal Esperientziak Zientzia Zabalkundean 2018 (EEZZ2018)

 

Pedro Miguel Etxenike Jakiundeko Ohorezko Lehendakariak UPV/EHUko Uda Ikastaroen baitan eskainitako “Euskal Esperientziak Zientzia Zabalkundean (EZZ2018)” kongresuaren lehenengo edizioaren sarrera hitzaldia eskaini zuen. Donostia International Physics Center (DIPC), Materialen Fisika Zentroa (CFM) eta Kultura Zientifikoko Katedra erakundeek antolatu zuten UPV/EHUko Carlos Santamaria Zentroan Donostian, ekainaren 14an eta 15ean. Jakiundek DBH 4. mailako ikasleei zuzendutako Jakin-mina hitzaldi zikloen berri eman zuen kongresuan. Hauxe Pedro Miguel Etxenike jaunak EEZZ2018 ekitaldian eskainitako sarrera:

“Ohore handia da niretzako zientziaren komunikazioa eta dibulgazioa ardatz dituen horrelako elkarguneari hasiera ematea.

Zientzia, batez ere, sormena da. Baita komunikazioa ere. Komunitate zientifikoari zuzendutako komunikazioa, ezaguera zientifikoa zabaldu ahal izan dadin, baita gizarteari zuzendutako komunikazioa ere.

Zer egiten dugun, egiten duguna zergatik egiten dugun, eta egiten dugunak zertarako balio duen azaldu behar zaio gizarteari.

Bestalde, zientifikoki informatua dagoen gizartea kultuagoa da eta, beraz, askeagoa. Ezagutzak gizartea intereseko taldeen manipulaziotik babesten du. Ezagutzari esker etorkizuna itxuratuko duten auziez erabaki ahal izango dugu.

Zientifikoki informatua izatea zertan datza? Hiru ideia nagusi hauetan:

Lehenengo eta behin, gizarteak ezagutu behar dituen ideia nagusiak ez dautza xehetasun teknikoetan. Esate baterako, grabitazioa, atomoa eta elektroia zer diren jakin behar dugu. Zer da handiagoa? Atomoa ala elektroia? Bakterioak eta birusak zer diren jakin behar dugu. Antibiotikoek zeini egiten diote eraso? Bakterioei ala birusei?

Bigarrenez, aurrean duguna zientifikoa den ala ez bereizten jakin behar dugu. Newton-en grabitazioa, adibidez, zientifikoa da; baina homeopatia ez da zientifikoa.

Azkenik, zientziaren garapenaren ondorioak zeintzuk diren jakin behar dugu. Zientziak ekonomian, politikan eta eguneroko bizitzan nola eragiten duen jakin behar dugu. Zientzian gehien inbertitzen dutenak gizarte aberatsenak dira. Gizarte horiek ez dute zientzian inbertitzen aberatsak direlako. Alderantziz, gizarte horiek aberatsak dira urteetan zehar zientzian inbertitu dutelako.

Helburu garrantzitsuak dira hauek. Horregatik eskerrak eman nahi dizkizuet sinesten duzuelako tinko lanean ari zaretenoi. Zientzia gizarteari komunikatzeko egiten ari zareten ahaleginak balio handia du.”

Sexta edición del libro “Neurología” del Dr. J.J. Zarranz

Se ha publicado la sexta edición de NEUROLOGÍA, un texto que ha cumplido el objetivo de ser un referente de esta especialidad en lengua española a ambos lados del Atlántico.

Desde la primera edición, de 1994, se ha diseñado como un libro que pueda acompañar a un estudiante avanzado o a un graduado que inicia su formación especializada, y también a especialistas en otras disciplinas que quieran disponer de un texto neurológico de consulta básico.

Creo que los médicos en su formación deben estudiar un texto de la primera a la última página, aunque esta idea no es nada popular. Los jóvenes  buscan información comprimida inmediata en la web; pero en mi opinión, es imprescindible que todo médico que inicia su formación en una especialidad y aspira a una preparación sólida, adquiera su cuerpo de doctrina básico y bien estructurado estudiando un libro.

Esta nueva edición incluye varias novedades. Además de la revisión completa del texto, de las tablas y de los cuadros, se han renovado muchas figuras, se han añadido varios algoritmos de decisión, la bibliografía es nueva casi en su totalidad, se han añadido más de cuarenta casos para diagnóstico y muchos vídeos hasta completar más de sesenta. Asimismo, se han añadido cuatro capítulos nuevos, tres sobre temas de gran actualidad y expansión: las encefalitis autoinmunes, las enfermedades priónicas y las enfermedades mitocondriales, y un cuarto capítulo de orientación práctica sobre las complicaciones neurológicas de las enfermedades sistémicas y metabólicas adquiridas.

El libro es el fruto de un trabajo personal muy extenso e intenso por mi parte, con una aportación relevante de otros neurólogos de los grandes hospitales del País Vasco y de una docena del resto de España que han sido muy disciplinados y ordenados facilitando la labor del editor.

El prefacio de la primera edición fue redactado desde mi despacho en el Hospital de Cruces en Baracaldo, entonces en pleno declive por la crisis siderúrgica y naval. Me permití apostar que con el esfuerzo de todos se remontaría la situación y que aquel primer texto, que nacía en malos momentos de grave crisis económica y social, podría ser nuestra modesta aportación de trabajo y confianza en un futuro mejor. Así ha sido, afortunadamente, y creo que debemos seguir confiando en las futuras generaciones.

¿Los tics son una ventaja para jugar al golf?

Me gusta ver jugar al golf en la TV. Mi impresión es que la frecuencia de individuos con tics dentro de los 100 mejores jugadores del mundo de golf es más alta que en la población general.  Probablemente esto también ocurre en otros deportes que requieren un alto grado de coordinación. No creo que sea una casualidad, y mi opinión es que esto se debe a que los individuos que sufren tics, son más hábiles y tienen mayor facilidad para estas actividades deportivas.  Probablemente esto también ocurre con otras habilidades como puede ser el canto. Los autores de un artículo reciente en “Annals of Neurology” observaron que el 35% de los muchachos cantores en un coro famoso tenían tics (1). Los autores especulan sobre la posibilidad de que los individuos con tics tengan una mayor capacidad para el movimiento y la coordinación; la otra posibilidad es que la repetición de los mismos gestos induzca o favorezca la aparición de los tics.

Los tics se definen como movimientos estereotipados, bruscos, recurrentes y sin finalidad. Pueden ser simples, como es el parpadeo excesivo, los movimientos de boca, cuello o de hombros, y en ocasiones un ruido como el “esnifeo”, o un ruido gutural, una vocalización o una tos. A veces son complejos con varios movimientos simultáneos y en ocasiones con lenguaje asociado. Cuando este lenguaje tiene un grado de obscenidad se denomina coprolalia. Creo que la mayoría de personas pueden reconocer los tics, aunque algunas veces hay problemas de diferenciarlos con otros movimientos anormales.

Los tics pueden ser transitorios en la infancia, pero generalmente son crónicos. Los tics múltiples y crónicos son el síntoma principal de la  “enfermedad” denominada “Gilles de la Tourette”, nombre del médico francés que describió este trastorno. Generalmente los tics de Tourette aparecen en la infancia (hacia los 6-8 años), aumentan durante la adolescencia y juventud, con exacerbaciones y remisiones y disminuye después de los 40 años.

Esta supuesta enfermedad es más frecuente en varones y tiene una alta heredabilidad. Las mujeres de estas familias tienen con mayor frecuencia Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC) y los varones los tics. Sin embargo, los estudios genéticos no han sido capaces de descubrir un gen o varios genes responsables en estas familias, y solo se observan alteraciones menores de dudosa patogenicidad. Esta dificultad en encontrar mutaciones en genes patógenos en familias con herencia aparentemente autosómica dominante ocurre también en otros trastornos del sistema nervioso central que podemos llamar “funcionales”, es decir, sin anomalías estructurales claras en los estudios patológicos, por ejemplo el temblor esencial, las piernas inquietas, determinadas epilepsias o en el trastorno por ansiedad.  Probablemente algún mecanismo genético no conocido en este momento, nos explicará en el futuro la herencia en estos trastornos.

Algunos tics producen un trastorno social, ya que los chicos pueden gritar en el aula, o en otros lugares que requieren silencio, como una Iglesia, con el consiguiente trastorno que ello supone. Pero en  la mayoría de personas con tics, estos movimientos no suponen ninguna alteración ni funcional ni social. La madre del niño con tics es siempre la más sensible y le recrimina con frecuencia los movimientos y le espeta que se quede quieto. Es cierto que tiene mayor tendencia a asociarse con el Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC) y con Trastorno con Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH), pero muchos individuos con tics son brillantes estudiantes, y basta recordar a políticos con prestigio y eficaces que tenían tics y promulgaron leyes importantes en la Transición.

Tengo la impresión de que hay un continuum entre los individuos que pueden estar muy quietos sin moverse durante mucho tiempo y los que requieren moverse. Al final de este espectro estarían los individuos con tics. Los individuos “más movidos”, son probablemente más hábiles para algunos deportes. Esta “inquietud motora” puede ser un inconveniente para mantener la atención o para tenerlo de vecino en un concierto, pero los hace más hábiles para el movimiento y en general son buenos deportistas. Creo que este es el motivo del número alto de golfistas de primer nivel que sufren tics y no el hecho de que el swing repetido durante años de forma intensiva induzca los tics.

Referencias:

  1. Tunc S, Münchau A, Boys in a famous choir: Singing and ticcing. Ann Neurol 2017;82:1029–1031

Casi la mitad de la población de 70 años tiene “marcadores” de enfermedad de Alzheimer. ¿Podemos prevenir la demencia?

El estudio publicado recientemente en la revista  “Neurology” (1), recoge 322 individuos de una población sueca de 70 años. Tras una exploración general y neuropsicológica y habiendo sido evaluados mediante tests “sencillos”, se excluyeron los que mostraban signos de demencia, quedando 259 individuos cognitivamente normales. A estos individuos se les practicó una punción lumbar y determinaron en el líquido cefalorraquídeo lo que denominamos “marcadores” de enfermedad de Alzheimer (niveles de amiloide, de proteína tau, y de tau fosforilada).

En la actualidad tenemos una clasificación propuesta por un grupo de consenso sobre el valor de estos marcadores como signos preclínicos de la enfermedad, denominado el sistema A/T/N (2).

En este estudio la prevalencia de la patología amiloide fue del 22.8%, la patología tau total fue del 33.2% y la patología tau fosforilada del 6.9%. En total un 46% de los individuos tenían marcadores de enfermedad de Alzheimer.

¿Cuál es el significado de estos hallazgos? Los datos no son muy sorprendentes, ya que estudios previos habían obtenido resultados similares (3). Cuando en el estudio se indican las debilidades metodológicas, comentan que el número de participantes no es muy elevado, un tercio de individuos se excluyeron por posibles contraindicaciones de realizar la punción lumbar y que las evaluaciones neuropsicológicas fueron practicadas por enfermeras y eran pruebas de cribaje elementales y, tal vez, estudios más sensibles hubieran detectado un mayor número de alteraciones cognitivas en los individuos aparentemente normales.

No obstante, creo que algunas conclusiones son posibles y me atrevo a enumerarlas:

  1. Casi la mitad de los individuos de 70 años que funcionamos normalmente, tienen o tenemos el cerebro con alteraciones debido a una enfermedad de Alzheimer preclínica.
  2. Probablemente los síntomas subjetivos de pérdida de memoria, de dificultad en la evocación de nombres, de fluidez verbal, etc. que notamos a medida que la edad avanza, son debidos a estos cambios patológicos del cerebro.
  3. La progresión de la enfermedad de esta situación normal a la demencia pasa por una fase que denominamos “deterioro cognitivo leve” en el cual las alteraciones de memoria son ya objetivables mediante una exploración neuropsicológica.
  4. En la progresión de la enfermedad contribuyen un gran número de factores, unos de riesgo que lo aceleran y otros protectores que la retrasan, tanto genéticos como ambientales.
  5. Individuos con marcadores en líquido positivos no desarrollarán nunca la demencia, aunque vivan 30 años más. Algunos factores evitan la progresión de la enfermedad hasta un estadio en el que se desarrolla la demencia.
  6. Un análisis de datos basados en la población encontró que cerca de un tercio de los casos de enfermedad de Alzheimer en los EE. UU y Europa eran atribuibles a siete factores de riesgo potencialmente modificables: inactividad física, tabaquismo, hipertensión de mediana edad, obesidad de mediana edad, diabetes, depresión y bajo nivel educativo (4).
  7. Hasta 30% de la demencia debido a la enfermedad de Alzheimer puede prevenirse mediante estilos de vida saludables y equilibrados, incluyendo ejercicio regular, compromiso social y una dieta saludable que incluya porciones recomendadas de frutas y verduras frescas, granos enteros y proteínas magras y evite los alimentos procesados.
  8. Respecto a la dieta mediterránea, un estudio reciente permite observar que un grupo de individuos entre 30 y 60 años cognitivamente normales y que seguían una dieta mediterránea, los marcadores (PET en este caso) de enfermedad de Alzheimer progresaban menos que los que no seguían este tipo de dieta (5).
  9. Evitar la obesidad abdominal, dejar de fumar, evitar el aislamiento en los individuos con pérdida auditiva, tratar la depresión y la estimulación cognitiva con lectura, escritura y aprendizaje de tareas nuevas son también importantes en esta prevención.
  10. Vale la pena el esfuerzo para tener una vejez saludable

 

Referencias:

1: Kern S, Zetterberg H, Kern J, Zettergren A, Waern M, Höglund K, Andreasson U, Wetterberg H, Börjesson-Hanson A, Blennow K, Skoog I. Prevalence of preclinical Alzheimer disease: Comparison of current classification systems. Neurology. 2018 , May 8;90(19):e1682-e1691

2. Jack  CR  Jr., Bennett  DA, Blennow  K, et al. A/T/N: an unbiased descriptive classification scheme for Alzheimer diseas biomarkers. Neurology 2016;87:539–547

3: Donohue MC, Sperling RA, Petersen R, Sun CK, Weiner MW, Aisen PS; Alzheimer’s Disease Neuroimaging Initiative. Association Between Elevated Brain Amyloid and Subsequent Cognitive Decline Among Cognitively Normal Persons. JAMA. 2017 Jun 13;317(22):2305-2316

4. Lancet Neurol. 2017 Sep;16(9):677. doi: 10.1016/S1474-4422(17)30256-9. Pointing the way to primary prevention of dementia.

5. Berti V, Walters M, Sterling J, Quinn CG, Logue M, Andrews R, Matthews DC, Osorio RS, Pupi A, Vallabhajosula S, Isaacson RS, de Leon MJ, Mosconi L.Mediterranean diet and 3-year Alzheimer brain biomarker changes in middle-aged adults. Neurology. 2018 Apr 13. pii: 10.1212

preclinical EA

Las memorias y sus desafíos

La memoria es una capacidad humana de gran importancia para los organismos, las personas, las instituciones y las sociedades. También existe en otras especies animales, en tanto dispositivo clave para la nutrición, la reproducción y la supervivencia. En el caso de las personas, posibilita la conciencia del yo y el conocimiento del entorno, así como la construcción de identidades individuales, familiares y colectivas.  Por otra parte, la memoria implementa otras capacidades humanas básicas, como las de percibir, sentir, imaginar, comunicarse e interactuar con el medio ambiente, sea éste natural, social o tecnológico.

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Orein bilakatu zen neska

Lehenik eta behin, aitortu behar dut aspalditik nuela buruan Azken balada (Erein 2016) eta Mayi y Jakes. La última balada (Erein 2017) liburuak idaztea. Betidanik izan dut oso gustuko Oreina bilakatu neska edo Ura ixuririk izeneko balada, eta askotan entzun dut Haizea taldeak 1977an ezagutzera eman zuen kanta zoragarria. Izan ere, aipatutako balada hori Pierre Lafitte folklorista lapurtarrak jaso zuen 1965ean, informatzailearen daturik eta zirkunstantziarik eman gabe. Beraz, Oreina bilakatu neska dugu euskal baladen ondareari gehitu zaion azken gai tradizionala. Hortik datorkio izenburua nire liburuei, bai euskeraz, bai gazteleraz: Azken balada. La última balada.

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