La dimensión sociocultural de los alimentos

 “Toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure, así como a su familia, la salud y el bienestar, y en especial la alimentación…” (Declaración Universal de los Derechos Humano 1948)

La alimentación es uno de los factores que más condicionan el bienestar físico, la salud y la calidad de vida de las poblaciones,ya que tiene una acción decisiva sobre la reproducción, el crecimiento y desarrollo, la morbilidad y mortalidad, así como sobre el rendimiento físico e intelectual de las personas.Los alimentos han ejercido una influencia decisiva en la Historia evolutiva humana y la dieta de nuestros antepasados tuvo un importante papel en la expansión de la corteza cerebral de nuestra especie (Homo sapiens). El uso del fuego fue fundamental en nuestra alimentación durante el período Paleolítico, produciéndose durante el Neolítico un importante cambio en la producción y consumo de alimentos debido a la aparición de la agricultura y de la ganadería (domesticación de plantas y animales). Los estudios antropológicos realizados en las actuales sociedades tradicionales (cazadores- recolectores- horticultores) demuestran que los humanos creamos fórmulas cooperativas a partir de los alimentos (intercambio, altruismo, donación), y probablemente la “cocina” (el hecho de preparar los alimentos) fue un proceso fundamental en nuestra evolución como especie.

Aunque la alimentación está estrechamente ligada a la nutrición (proceso biológico de asimilación de los alimentos para su uso en el crecimiento, el metabolismo y la reparación celular de los organismos), no se trata de un hecho puramente fisiológico. Lo que comemos depende de factores tanto individuales (sexo, edad, genotipo, etc.), como, sobre todo, de factores culturales, sociales, religiosos, económicos y políticos, y, aún en muchas sociedades, del medio físico, geografía y clima. Es, precisamente, en las sociedades más ligadas a su ecosistema donde las hambrunas siguen estando presentes (mayor efecto del cambio climático, escasez de alimentos, mala calidad del agua, etc.), propiciadas por decisiones políticas, financieras y de mercado, que afectan a la calidad del transporte e infraestructuras y a la seguridad alimentaria. El hambre, que conduce a la enfermedad, infelicidad, soledad y pobreza, así como a la ignorancia y explotación, sigue presente en el siglo XXI a pesar de las constantes iniciativas de los organismos mundiales. Paradójicamente, nuestro diseño genético se enfrenta actualmente con una abundancia de productos alimentarios y unas formas de vida muy distintas a las que habíamos mantenido durante miles de años, lo que está produciendo graves problemas de salud en los países desarrollados y cada vez más en aquellos en procesos de transición alimentaria (obesidad y enfermedades relacionadas como las metabólicas, las cardiovasculares y diversos tipos de cáncer).

Contreras y Gracia (2005) han señalado que enla alimentación los comportamientos socioculturales son muy fuertes y complejos: las categorizaciones de los distintos alimentos, las prescripciones y las prohibiciones tradicionales y/o religiosas (tabúes), los ritos en la mesa y de la cocina, etc., todo ello forma parte de la “construcción social” de nuestra dieta.Cada grupo humano tiene formas particulares de preparar los alimentos (un mismo alimento puede comerse crudo, cocido, asado, frito, hervido…), y unos principios de condimentación tradicional de los mismos. Desdela antigüedad las especias y condimentos fueron bienes muy preciados debido a sus propiedades conservantes, aromatizantes y terapéuticas y se usaron como moneda de pago; hoy día forman parte de los ingredientes esenciales de nuestra alimentación y de sus particularidades. Hay sociedades que solicitan productos que otras rechazan y aunque hay muchos recursos alimenticios y muchas variedades comestibles – aunque cada vez menos debido a las presiones de la industria alimentaria-, existe una gran variabilidad a la hora de considerar a ciertos alimentos como comestibles o no: insectos, perros, caballos, conejos, caracoles o ranas son consumidos o rechazados en distintos países por motivos muy diversos(Contreras y Gracia, 2005). Sin duda, los alimentos pueden contemplarse como un marcador étnicoya que producen sentimientos de identidad mediante la constatación de la diferencia: “ellos no comen como nosotros”.

Hasta hace unas décadas vivíamos cerca de donde procedían los alimentos. Pero hoy día, el complejo fenómeno de la globalización se ha extendido a la alimentación de forma que tenemos una (supuesta) gran variedad de alimentos en los centros de alimentación, no sólo por la gran cantidad de marcas, envases, tamaños, formas, sino en lo que se refiere a su procedencia. El consumidor encuentra con bastante facilidad productos procedentes de otros países (frutas exóticas, salsas, especias, etc.), y un conjunto de “nuevos alimentos” cada vez más ultra procesados y a veces irreconocibles para el consumidor medio. De ahí la aparición hace unas décadas del término OCNI (Objeto Comestible No Identificado; Fischer, 1995), que se ha popularizado. Resulta cada vez más difícil encontrar alimentos de procedencia cercana y, si se encuentran, el precio a pagar es muy elevado. Existen fuertes presiones económicas y políticas para que los comportamientos alimentarios converjan, pero como demuestra el principio de “acción-reacción”, han surgido movimientos que intentan mantener y restituir las cocinas “propias” (Langreo, 2005). Al mismo tiempo estamos contemplando un fenómeno progresivo de mestizaje y fusión de alimentos y de formas de preparación de los mismos que constituye una de las expresiones quizá más afortunadas de la globalización de la alimentación, como mecanismo integrador de las especialidades locales. Compartir los alimentos, los productos, sus formas de elaboración es transmitir el conocimiento y la cultura de los pueblos. Es una manera de construir nuevas estructuras y nuevos caminos hacia el diálogo entre culturas y una forma de enriquecer el sistema alimentario de un país con el intercambio de productos, ritos y gestos…en realidad, es lo que se ha venido haciendo desde que somos humanos.

Referencias principales en las que se ha basado el texto

Contreras J., Gracia M. 2005. Alimentación y cultura. Perspectivas antropológicas. Barcelona: Ariel, 505 p.

Fischler C. 1995. Gasto-nomía y gastro-anomía: sabiduría del cuerpo y crisis biocultural de la alimentación contemporánea. En: Alimentación y cultura: necesidades, gusto y costumbres. Contreras, J. (comp.), pp. 357-380.

Langreo A. 2005. Inmigración y glocalización. Distribución y Consumo, Marzo-Abril, pp. 42-45.

El Camino de Santiago: el peregrinaje y la formación de Europa en la Edad Media

El Camino de Santiago es por antonomasia la ruta cultural y de peregrinación más conocida y significativa del occidente europeo medieval. El objetivo de los caminantes y romeros que cruzaron a lo largo de los siglos XI-XV el continente, y a continuación el norte de la Península Ibérica, no fue otro que el llegar a la tumba del apóstol Santiago el Mayor en el “finis terrae”, sobre el extremo más occidental del mundo conocido.

Esta peregrinación a Santiago de Compostela estuvo en estrecha relación, por tanto, con la historia del Occidente cristiano. Los viajes religiosos, que se intensificaron en el marco de la actual Europa Occidental a partir del siglo XI son una de las facetas que mejor identifican las coordenadas espacio-temporales de esta etapa histórica. Las Cruzadas y las peregrinaciones a Roma, al igual que los itinerarios jacobeos, son sinónimos de la evolución y desarrollo de un continente que se afianzó políticamente y perfiló sus características sociales, económicas y culturales tras la hecatombe asociada al fin del Imperio romano de Occidente en el siglo V.

El estudio y rescate de esta parte de la historia medieval, que sigue siendo hoy especialmente atractiva para turistas, estudiantes y el público en general no sólo europeo, implica dirigir nuestra mirada a este fenómeno religioso, pero también conocer esa compleja y amplia realidad legendaria y material que motivó, tejió y acompañó a ese mundo tan particular del camino romero a la tumba del apóstol.

Con la sesión en Tudela sobre “El Camino de Santiago: el peregrinaje y la formación de Europa en la Edad Media”, dentro del ciclo de Jakin Mina, se pretendió reflexionar sobre tres asuntos con el ánimo de ahondar en primer término sobre la figura e imagen religiosa y política de Santiago como símbolo de la espiritualidad europeas, pero teniendo en cuenta su carga e instrumentalización política más allá de lo cultual. En segundo lugar, se habló sobre el significado del viaje y la peregrinación medievales para pasar en última instancia a valorar las aportaciones socioeconómicas y culturales que trajeron consigo este fenómeno, a partir de ejemplos de nuestro paisaje y herencia culturales actuales.

Bizirik edota naturalki?

Bizitzaren iraupena asko aldatu da gizakion historian. Duela 30000 urte bizi ziren Neardentalen bizi-itxaropena, adibidez, 30 urtekoa zen; eta egungo gizakiona , berriz, 71,5 urtekoa. Halere, 30etik 71,5era doan igoera ez da izan lineala: hots, 1950eko bataz besteko balioa 48 zen. Beraz, azken 70 urtetako igoera (23,5 urte) aurreko 30000 urtetakoa (18 urte) baino handiagoa izan da. Gainera, alde nabariak daude lurralde batetik bestera. Munduan dauden 183 lurraldeak kontuan hartuta, Japonen dago bizi-itxaropenaren balio altuena (85,6 urte), eta Espainia doa bigarrena (83,3 urte). Bestalde, euskal andrazkoak dira munduan gehien bizi diren bigarrenak (86,7 urte), lehenak Japonekoak direlarik (87,1).

Azken urteetan gertatu den bizi-itxaropenaren luzapena ulertzeko hainbat aldagai daude, baina guztiak daude harremanean aurrerakuntza zientifikoekin. Zer esanik ere ez, nahiz eta aurrerakuntzak nabariak izan, gaixotasunak ez dira erabat desagertu, eta gaixotzeko arriskurik eza ezin da bermatu. Gizakiok ez gara hilezkorrak, guztiak hilko gara, eta horretan ez dago salbuespenik.

Egungo gaixotasun hilkor nabariena minbizia da, eta batzuk uste dute hori sortzen dela jaten, edaten eta arnasten ditugun produktuak ez direlako naturalak, antzina ziren legez. Izan ere, batzuek uste dute gaixotasun guztiak desagertuko litzatekeela, dena naturala izango balitz. Aurreko datuak kontuan hartuta, baina, kontraesan hutsa da hori; alegia, dena naturala zenean, bizi-itxaropena oso laburra zen. Antzina, ur eta janarien kalitatea txarra zen, eta gaixotasun infekzioso ugari zetorren tratatu gabeko ura edateagatik eta elikagaiak jateagatik. Gainera, beste gaixotasun askori aurre egiteko ez zegoen tratamendurik, eta jendea hil egin zen elgorri, pneumonia, edo zauri infektatu sinple baten ondorioz. Erdi Aroko izurri-epidemien ondorioz, esaterako, milioika lagun hil ziren Europan.Beraz, produktu naturalen mitifikazioa erabat arriskutsua da.

Gizakion bizitzaren kalitatea izugarri hobetu da Zientziari esker. Izan ere, aurrerakuntza zientifikoei esker, medikamentu eta txerto eraginkorrak dauzkagu, gure etxebizitzak erosoak dira, eta gainera bero eta lehor daude. Are gehiago, aurrerakuntza zientifikoei esker, ingurumenean eragindako kaltea zuzentzen ari gara, energia-iturri jasangarriak garatuko ditugularik. Halere, “natural” kontzeptuari atxiki zaio izaera positiboa azken bolada honetan; eta, konparazioz, naturala ez denari, izaera negatiboa. Beraz, artifiziala=txarra berdintza sortu da horren ondorioz.

Natura mitifikatu nahian, Kimikaren aurka zentratu da diskurtso hori, Kimika=txarra berdintza sortu dutelarik. Kimikak materiaren aldaketak aztertzen ditu, eta horrek esan nahi du unibertsoan dagoen materia guztia aztertzen duela, biziduna eta ez-biziduna. Gainera, Kimikak aztertzen ditu berez gertatzen diren aldaketak (naturalak) eta baita gizakiok eragindakoak ere (artifizialak). Beraz, Kimika ez dago gauza naturalen mundutik at, eta horrela desegiten da Kimika=txarra berdintza zitala. Halere, horixe ere argudio sinpleegia da, benetan desegin beharrekoak naturala=ona eta artifiziala=txarra berdintzak baitira.

Aipatu bezala, naturala ez da beti ona. Ordea, naturala txarra izan daiteke gure osasunerako, eta kasu horietan dauka zentzua “bizirik edota naturalki” hautaketa.

Conferencia Jakin Mina: La ética, una realidad cotidiana

Se oye hablar mucho de ética. Con frecuencia, sin embargo, la palabra aparece en contextos problemáticos y negativos, por ejemplo, cuando se menciona la ausencia de ética en el espacio público, o se presentan los retos éticos asociados al progreso científico y tecnológico con un sesgo amenazador, por ejemplo, en el ámbito de la medicina o la robótica. Como tantas otras realidades, la dimensión ética de nuestra vida se nos hace patente sobre todo cuando falta, o cuando se plantean interrogantes nuevos, que requieren especial discernimiento. Ocurre algo parecido con la salud: la valoramos especialmente cuando la perdemos, o cuando parece amenazada por alguna crisis; mientras la tenemos apenas pensamos en ella. 

En esta sesión, sin embargo, he tratado de llamar la atención sobre la presencia silenciosa de la ética en nuestra vida cotidiana, mostrando cómo se abre paso en nuestros sentimientos y en nuestras reflexiones y deliberaciones ordinarias, que realizamos siempre a la luz de una idea más o menos explícita de en qué consiste el bien humano, y que podemos revisar críticamente en sede filosófica.

Para articular estas ideas he comenzado mostrando que los sentimientos son portadores de valoraciones que constituyen un punto de partida necesario, aunque insuficiente, para orientarnos éticamente. En efecto: Los sentimientos no solo nos descubren aspectos valiosos de la realidad: también nos disponen favorable o desfavorablemente hacia ellos. Sin embargo, con frecuencia, nos ofrecen una visión muy parcial de la realidad.  Si nos guiáramos solo por ellos fácilmente seríamos parciales en nuestras apreciaciones sobre personas y situaciones. Además, se trata de disposiciones inestables: todos tenemos experiencia de lo mutables que son los sentimientos, incluso cuando nos movemos en el ámbito de temples de ánimo definidos, algo más estables. Por ello procuramos no actuar simplemente llevados por impulso o por un particular estado de ánimo; tratamos de tomar distancia, recabar la información necesaria antes de tomar una resolución… tratamos de obrar con prudencia, con sabiduría práctica.  

Este comportamiento es indicativo de que para acertar con la respuesta más adecuada en la práctica no basta con identificar el valor del que es portador el sentimiento, sino que resulta preciso ubicarlo en un contexto más amplio, donde reconocemos muchos otros bienes en juego: acertar supone ampliar el marco de nuestras deliberaciones, de forma que seamos capaces de proyectar y realizar un curso de acción respetuoso de todos ellos, en último término, respetuoso con las personas afectadas por esa acción. A esto llamamos “obrar conforme a la razón”, pero no una razón mecánica o inerte, sino una razón personal, viva y dinámica, que se nutre de la experiencia y se perfecciona en la práctica. 

Nos damos cuenta, sin embargo, que este obrar prudente no se improvisa. Muchas personas se indignan ante las injusticias. Sin embargo, no basta experimentar indignación ante las injusticias para responder como lo haría una persona justa, valiente, templada, etc. Para esto es preciso convertir ese valor en un principio de acción consistente, que pueda guiar nuestras deliberaciones de forma flexible en distintas situaciones. Es preciso convertir aquel principio en un hábito, una disposición estable a actuar de forma consistente con la justicia, la valentía, etc… A diferencia de los sentimientos, los hábitos son disposiciones conductuales estables. Sin embargo, hay una diferencia importante entre los hábitos y las respuestas instintivas o las fijaciones: decía Aristóteles que los hábitos no son simples respuestas “naturales”, ni tampoco son contrarios a nuestra naturaleza: más bien, ellos muestran que nuestra dotación natural, nuestros deseos, apetitos y pasiones son permeables a razones. 

Es característico de Aristóteles el enmarcar su reflexión ética en una reflexión más amplia sobre el bien humano, sobre lo que los griegos llamaban eudaimonia y que nos hemos acostumbrado a traducir como felicidad, pues para él, los deseos de un ser racional, por concretos que sean, no son sino expresión de un deseo más radical de felicidad. Tal y como él la entiende, la ética tiene mucho que ver con arrojar claridad sobre este deseo, y acertar con el modo de vivir más adecuado para realizarlo. Por ello comienza su ética con una reflexión sobre el bien y un bosquejo de sus líneas principales. Visto desde la práctica, sin embargo, la realización de dicho bien requiere en todo caso del cultivo de hábitos como de uno de sus pilares, ya que sin hábitos es difícil juzgar y reflexionar certeramente no ya acerca de una situación u otra, sino acerca de la orientación de la vida en general. El hombre bueno, para Aristóteles, sabe “ver la verdad en todas las cosas”.

Un autor como Kant, con un planteamiento de la ética muy distinto, ha contribuido poderosamente, sin embargo, a llamar la atención sobre la profundidad del bien humano, mostrando de qué modo se encuentra comprometido en todas nuestras acciones. A Kant le interesa “aislar” la cuestión particular de la moralidad de las acciones de la cuestión más general de cuál sea la vida feliz. Pero precisamente por ello, con una de las formulaciones del imperativo categórico, ha logrado expresar con singular nitidez una dimensión esencial del bien: “trata la humanidad en ti mismo y en los demás siempre como fin y nunca solo como medio”. Dice “solo” porque de hecho la vida social supone entablar relaciones en las que unos somos medios para otros: por ello lo que se excluye es el tratarse solo como medios, algo que se alcanza en tanto nos tratamos con respeto y con justicia.

La ética es una realidad cotidiana porque cotidianamente nos vemos apremiados a actuar, pero la actuación acertada, que respeta los bienes en juego y, sobre todo, la dignidad propia y ajena, no se improvisa. Exige de nosotros reflexión: reflexión sobre nuestro contexto y reflexión sobre la naturaleza de ese bien que, por ser conforme a la razón, conecta de fondo con nuestros deseos más profundos: los deseos de un ser racional, que quiere vivir en la verdad y tratar a sus semejantes con justicia

« Ciencia y cocina. El encuentro entre ambas disciplinas »

 Si bien la química siempre ha estado presente en la gastronomía, la corriente CIENCIA Y COCINA se halla en plena efervescencia, en un sector en el que en los últimos años se persigue prácticamente todo: nuevos conceptos, técnicas, experiencias, contrastes… e incluso polémica. Y es que el uso de la ciencia y la tecnología en la cocina también encuentra sus detractores. Las cosas no salen bien por casualidad y un mal uso de estas herramientas puede traer fatales consecuencias para el mal cocinero… 

En esta ponencia: “Ciencia y cocina: El encuentro entre ambas disciplinas” se quiere transmitir como, en este esfuerzo conjunto, en la ilusión y trabajo experto es donde ocurre la magia. Aquí, en esta aplicación del conocimiento científico en el desarrollo de nuevos productos gastronómicos. Y es que la ciencia se está convirtiendo en una poderosa herramienta para los principales cocineros del mundo, en tanto a través de ella se están consiguiendo novedosas formas de expresión en sus preparaciones. 

De la idea del chef, al plato. Se expondrá como el conocimiento y la metodología científica se integran en la idea creativa del chef para finalmente ofrecer al comensal nuevas sorpresas gastronómicas. Estudiar los elementos físico-químicos de la receta para que se manifiesten determinadas propiedades y se produzcan ciertas transformaciones: creación de espumas, geles, emulsiones y otros sistemas que siguen surgiendo a día de hoy. Los organismos vivos recobran importancia en el proceso de elaboración de numerosos platos ya que sin ellos las fermentaciones no sucederían. 

Fermentos, texturas, enzimas… sin olvidar que tanto los comensales, como los científicos y chefs, buscan el compromiso ético que se tiene al alimentarse y dar de comer hoy en día. Ciencia y cocina también se unen en la búsqueda de nuevas elaboraciones gastronómicas basadas en la reutilización de subproductos y residuos. Restos comunes, como el pan viejo o las borras de café, pueden convertirse en ingredientes de valor con los que elaborar productos gastronómicos en base a técnicas sencillas como la fermentación y la deshidratación. 

Emprendimiento Digital: Cómo se hace el siguiente instagram

El pasado Viernes 8 de Febrero fui invitado a dar una conferencia en Jakin Mina, una serie de conferencias con público objetivo de estudiantes de ESO 4. Decidí hablar de cómo se construye producto digital actualmente, ya que de esta propuesta vi la oportunidad de, (1)  transmitir por un lado, cómo mi pasión se ha convertido en mi trabajo en Grupo INIT, y además, (2) tratar de simplificar en conceptos sencillos un tema tan complejo como es el mundo del software y las nuevas tecnologías.

La conferencia giró en torno a tres ideas fuerza que intenté simplificar:

 

Qué se entiende por Producto Digital

De entre todas las definiciones que localicé sobre Producto Digital, me pareció especialmente sencilla ésta realizada por la web Oleshop:

Un producto digital es un bien no físico elaborado mediante tecnologías de la información y que generalmente sólo puede comprarse, adquirirse o descargarse a través de Internet.

Además, creía necesario reflejar que los productos digitales tienen, en general, un modelo de negocio de casuísticas específicamente digitales. Es decir, gracias a la tecnología, es posible construir modelos de negocio que anteriormente eran imposibles de pensar: economía colaborativa, marketplaces, apps y juegos por menos de 5 euros, etc. Para obtener más información, el libro “Generación de Modelos de Negocio” es un libro que los analiza con gran detalle e interés.

 

Cómo se construye Producto Digital

En torno a esta idea fuerza, creía necesario recalcar tres grandes aprendizajes del sector en los últimos años:

  • El emprendedor, como aquel personaje que se encierra solo y construye él sola una idea que le hace ser millonario de la noche a la mañana, es una idea obsoleta que no corresponde a la realidad actual. La mayor parte del éxito de una empresa es el equipo que lo forma, y la suma de las capacidades que lo componen debe girar principalmente en torno a 3 áreas: UX, Negocio y Diseño.
  • Al ejecutar una idea, todo debe girar en torno al aprendizaje, y a despejar la incertidumbre.
  • El objetivo actual es aprender fallando rápido, y fallando barato. Lo habitual, al explorar una idea, es que esta idea no sea correcta desde el inicio, y por tanto, debemos estar acostumbrados a fallar. Las metodologías ágiles o Lean son metodologías que nos permiten aprender rápidamente si nuestra propuesta de valor, o nuestro modelo de negocio, es erróneo, y nos permite pivotar o modificarla hasta encontrar y descubrir nuestro verdadero encaje en el mercado.

 

Las nuevas oportunidades con las nuevas tecnologías

Las nuevas tecnologías nos llevarán a un futuro dentro de 10 o 20 años que solo podemos imaginar levemente en la actualidad. En mi opinión, las tecnologías actuales que más posibilidades tienen de cambiarnos la vida, son:

  • Inteligencia Artificial / Machine Learning: a día de hoy, los ordenadores son capaces de tomar decisiones tan rápido y tan complejas, que nos parecen inteligentes. Estas decisiones se realizan en base a intensos entrenamientos con grandes volúmenes de datos.
  • Realidad Virtual / Aumentada / Mixta: la capacidad de “ponernos unas gafas” y estar en otro mundo, o que a la vida real se le superponga información del mundo virtual, es algo que abrirá nuevas posibilidades en un futuro cercano. El reto aquí es hacer que dichas gafas, móviles o gadgets, puedan ser realmente “vestidos” de forma cómoda, y conectada 100%.
  • Internet de las Cosas / IoT: implica la capacidad de hacer inteligentes cosas ordinarias conectándolas a internet, para que sean controladas de forma remota, o que envíen datos de forma remota. Esto implica que todo será medible y controlable en un futuro cercano.
  • Blockchain: probablemente alejado de la definición real y con algún error, ya que éste no es mi campo, lo expliqué como una  tecnología que permite distribuir transacciones sin intermediarios, gracias a que es distribuida (como una red p2p) y con un alto componente criptográfico.

Gracias a estas tecnologías, e incluso mezclándolas, a día de hoy nos podemos encontrar los conceptos revolucionarios como coches que conducen solos, luces que se controlan mediante la voz, una moneda virtual como el Bitcoin o videojuegos radicalmente diferentes como Pokemon Go.

Conclusiones

Para concluir, reflexioné sobre qué mensajes quería que fueran impregnados en los asistentes, si solo pudieran quedarse con cuatro de ellos. Mi elección fue la siguiente:

  • Me encantaría que la charla haya sido lo suficientemente inspiracional, como animar a revolucionar cualquier sector utilizando como ejemplo cualquiera de las  tecnologías descritas.
  • Pero siempre buscando necesidades reales.
  • Sabiendo que es importante aprender rápido y organizadamente.
  • Y sin buscar ser ricos, solo por intentar crear algo que no existía antes, y mejorar este lugar donde vivimos. 

En twitter tienes el detalle de las diapositivas de la charla: https://twitter.com/itortv/status/1094245154028957696

Gracias a Jakiunde por permitirme participar en esta experiencia, y haber tenido la oportunidad de enviar este mensaje a una audiencia que no está al alcance de mi mano en mi vida diaria.

PONLE CARA A LA ACROMEGALIA/GIGANTISMO. Conferencia Jakin-mina

La acromegalia es una enfermedad producida por una secreción excesiva de hormona de crecimiento, una vez que el crecimiento ha finalizado (acromegalia); cuando ocurre en niños y adolescentes la enfermedad es más visible y se llama gigantismo. En la mayoría de los casos se debe a un tumor hipofisario benigno y, en ocasiones, puede formar parte de un síndrome hereditario, especialmente en edades más jóvenes. Su prevalencia es de 60 casos por millón de habitantes y se considera una enfermedad rara (menos de 5 casos por 10.000 habitantes).

Produce cambios en el aspecto físico (rasgos faciales, crecimiento de manos y pies), alteraciones osteoarticulares, apnea obstructiva del sueño, síndrome del túnel carpiano, diabetes, hipertensión, miocardiopatía, etc. La mortalidad es superior a la de la población general de igual edad y sexo. Un diagnóstico y tratamiento temprano puede controlar los niveles de hormona de crecimiento y reduce tanto la mortalidad como las comorbilidades asociadas.

El retraso en el diagnóstico se estima entre los 5 y 8 años desde el primer síntoma de sospecha. Es por ello que debemos ponerle cara a la acromegalia, en un intento de reducir el tiempo de exposición a la hormona de crecimiento y por tanto, la mortalidad y morbilidad asociada, así como mejorar la calidad de vida de las personas con esta enfermedad.

Pie de foto: El actor Eneko Sagardoy en el papel de Miguel Joaquín Eleizegui Arteaga (Altzo, Gipuzkoa, 1818-1861), en la película “Handia” sobre el Gigante de Altzo. Talla: 2,42m; calzado nº 63 en el Museo San Telmo de Donostia-San Sebastián.

 

¿CSI o Criminología? Los criminólogos del siglo XXI

Alimentada particularmente por determinadas series televisivas como el “CSI:”, se identifica hoy la profesión criminológica con los especialistas en el análisis de la escena del crimen: profesionales que se enfrentan a un caso concreto con objeto de esclarecer lo sucedido mediante el examen de restos e indicios, y aplicando técnicas sofisticadas, hasta muy avanzadas y espectaculares en el plano experimental.

Ciertamente, la labor de las ciencias forenses, de la criminalística o de la policía científica resulta fundamental para la Administración de justicia: sin ellas difícilmente se puede llevar a juicio a los autores de los delitos más graves y hacer justicia. Sin embargo como insistiera Antonio Beristain, fundador del Instituto Vasco de Criminología (que celebra este Curso su 40 aniversario), el cometido de la Criminología va mucho más allá: se trata de dar respuesta a las demandas sociales sobre la criminalidad y sus efectos.

En nuestras sociedades complejas, la ciudadanía quiere, naturalmente, que los delitos se persigan y se juzguen. Pero, la exigencia ciudadana a los poderes públicos respecto de la criminalidad no se conforma con lo anterior: percibida como un factor generador de alta inseguridad, se reclama también, y no pocas veces en primer lugar, una prevención eficaz. Ahora bien, para intervenir adecuadamente sobre cualquier realidad compleja como es esta, primero hay que conocerla lo mejor posible. Partiendo del análisis de los hechos concretos y de las personas intervinientes (y de los entornos sociales en los que se inscriben), la Criminología busca conocer esa realidad criminal que se resiste a ser estudiada: no sólo debido a la importancia de la cifra negra (volumen de criminalidad que permanece oculto, hasta para la policía), sino hasta por la insuficiente información institucional disponible. Y, como ciencia empírica, aporta las herramientas necesarias para prevenir y tratar la criminalidad en los distintos planos en que esta se presenta.

  • Así, el análisis de los hechos o delitos concretos, cometidos por ciertos individuos en lugares definidos (un barrio, junto a una estación de metro, de tren…) permite construir estrategias de prevención situacional.
  • Por su parte, el estudio de la relación de la delincuencia con determinados contextos o problemas sociales lleva a promover otro tipo de actuaciones preventivas de carácter más general, aunque igualmente necesarias.
  • Además, muchos fenómenos criminales requieren un análisis y tratamiento específico y separado; por poner dos ejemplos, desgraciadamente, de la mayor actualidad: no son lo mismo, ni requieren idéntico abordaje, la violencia de género, la corrupción…
  • Con similar propósito preventivo y de defensa de la sociedad, se preocupa la Criminología de la apropiada intervención (en lo posible, resocializadora) sobre el delincuente.
  • Por último, y no precisamente en importancia, la Criminología no olvida a las víctimas de los hechos criminales, tan necesitadas de asistencia y reparación…

El campo de intervención criminológica abarca, pues, desde la prevención del delito y la criminalidad hasta el tratamiento del delincuente y la asistencia y reparación de las víctimas (y de la sociedad), e incluye también la evaluación de los costes y efectos de las estrategias y programas de intervención, de las penas aplicadas y, en general, de los procesos de criminalización y de victimización. En este amplio marco, la Criminología se presenta como un conocimiento socialmente valioso, al desarrollar el arsenal teórico, metodológico y práctico imprescindible para medir y abordar de manera inteligente, efectiva y justa la realidad criminológica, formulando, junto a hipótesis explicativas de la misma, propuestas preventivas, restaurativas, terapéuticas… Este es el cometido de la tarea profesional y de la investigación criminológica que, por su propia naturaleza, presuponen un intenso trabajo colaborativo, en equipo, para entender e integrar las aportaciones procedentes de otras perspectivas (sociológicas, jurídicas, psicológicas, médicas,…) que se interesan por aspectos particulares de la criminalidad. Sólo así es posible contar con la información imprescindible para que las decisionesconcernientes a la prevención del delito, el tratamiento del delincuente y la restauración de las víctimas tanto las políticas, legislativas, gubernamentales o municipales, como las referidas a un caso individualno se adopten ciegamente o de modo apriorístico, en razón de opciones ideológicas, impresiones o prejuicios, sino seria y racionalmente: esto es, a partir del conocimiento disponible sobre datos procedentes de la realidad.

El cambio de siglo ha traído una transformación radical del profesional criminólogo. Tradicionalmente predominó el “criminólogo funcionario”, dependiente del Ministerio de Interior, de Justicia, de la Administración penitenciaria. Hoy los “nuevos criminólogos” despliegan también su actividad mediante el ejercicio libre de la profesión a través de la consultoría privada o prestando servicios especializados en instancias múltiples. Y es que, al lado de los tradicionales informes criminológicos en asuntos relacionados con la seguridad pública y la administración de justicia o penitenciaria, son tantas las necesidades de conocimiento criminológico…; pensemos en la prevención local y comunitaria de la delincuencia, en el “nuevo” espacio victimológico; o en la ejecución de las nuevas sanciones penales (como el trabajo en beneficio de la comunidad) que no pocas veces demandan el diseño e implementación de programas a proponer a las correspondientes instituciones; y en las empresas y entidades, que pueden quedar exentas de responsabilidad criminal si cuentan con programas de cumplimiento, elaborados sobre auditorías criminológicas… Se subraya asimismo, y cada vez más, el papel del profesional criminólogo en el mundo de la comunicación, que tanto influye en nuestra percepción de la (in)seguridad, así como en la educación, por la positiva contribución que los programas criminológicos preventivos y restaurativos aportan en el aprendizaje de la prevención de conductas violentas (y, en general, de los conflictos) entre menores y jóvenes.

Como sucede con las profesiones “nuevas”, otros profesionales asumen todavía unas intervenciones que competen propiamente a los formados en Criminología. Ahora bien, la competencia y buen hacer de los nuevos criminólogos, pondrá pronto de relieve lo indispensable de los estudios en Criminología para la adquisición de los conocimientos y aptitudes requeridos para estas tareas profesionales, tan relevantes y específicas. Se hará entonces realidad el sueño premonitorio de Sherman (1998), para quien, en este siglo XXI, la penetración de la Criminología en la vida cotidiana llevará a la colaboración de los criminólogos con las más variadas instancias y agentes, institucionales, sociales, económicos…

Conferencia Jakin-mina: La aventura de los instrumentos musicales

El ser humano comenzó a experimentar el sonido con su propio organismo, ya sea mediante el canto, el silbido o la percusión corporal. Cuando fue desarrollando herramientas para ayudarse en diversas acciones, ideó asimismo artefactos para producir sonido de manera externa y estos son los instrumentos musicales. Así, descubrió las posibilidades acústicas de cuerdas y membranas tensas, de objetos rígidos entrechocados o de tubos y cavidades sonoras puestas en resonancia. De ahí fueron derivando las familias instrumentales actuales: de cuerda, de viento, de membrana o de elementos rígidos, llamados modernamente idiófonos; las dos últimas conforman la familia tradicional de la percusión.

La utilidad primordial de los primeros instrumentos se concibió de manera más funcional que artística. Por ejemplo, algunos fueron diseñados para la emisión de señales de aviso, práctica habitual en el uso militar de los instrumentos de embocadura o tipo trompeta. En otras ocasiones, pese a sus posibilidades sonoras, su uso estaba subordinado a una finalidad ritual, como parece ser el caso de las liras bovinas del milenio III a.C. encontradas en Mesopotamia, en las Tumbas Reales de Ur, de las que La Figura 1 muestra un ejemplo.

Figura 1. Lira bovina sumeria reconstruida (c.2600 a.C., The British Museum, Londres)

En lo que respecta a los instrumentos europeos, no es hasta el s.XVI cuando podemos hacernos una idea más precisa de sus posibilidades sonoras. Ello se debe a la escasez de ejemplares conservados con anterioridad y de partituras con indicaciones detalladas de su ejecución. Así, incluso la música instrumental medieval la conocemos por medio de aproximaciones. Es a partir de ese momento cuando se ha ido definiendo la tradición occidental, con composiciones para instrumentos solistas, grupos de cámara, orquesta y conjuntos diversos que han conformado el repertorio. El célebre cuadro de Caravaggio de la Figura 2 muestra diversos instrumentos característicos de esta tradición occidental: el laúd, el violín, la flauta de pico y el pequeño clave (espineta).

Figura 2. Michelangelo Merisi da CARAVAGGIO (1571-1610): El tocador de laúd (c.1596, Wildenstein Collection, NY)

No obstante, la aventura de los instrumentos musicales no se ha quedado solo en estos logros excelsos, sino que a ellos es oportuno añadir el refinamiento sonoro alcanzado en culturas como Irán, India o China. Por otra parte, no hay que olvidar el extraordinario desarrollo del canto, el instrumento natural del ser humano, practicado en todo el mundo en innumerables variedades de estilo. De todas ellas, el canto lírico es para Europa el más representativo, caracterizado por el uso de resonadores naturales para lograr una proyección sonora capaz de llenar un teatro.

Esta sucinta mención histórica es preciso concluirla con al menos una mera mención a los instrumentos electrófonos. Llevan ya décadas de desarrollo y, sin duda, van a constituir las herramientas primordiales para la generación de sonido en el futuro.

Polímeros, Materiales y otros temas. 1-. Introducción

No cabe duda de que los polímeros o plásticos, en el lenguaje más tecnológico o común, han llegado a ocupar un puesto importante en nuestra sociedad. En la actualidad, los polímeros se han hecho indispensables en campos tan diversos como la salud, el transporte, la construcción, el deporte, la agricultura o la energía. Entre sus contribuciones más recientes están las pantallas flexibles, las membranas poliméricas para plantas potabilizadoras, polímeros compuestos para aviación, polímeros en el arte, polímeros en biomedicina, fibras sintéticas poliméricas para ropa deportiva, solo por citar algunos ejemplos y sin citar marcas conocidas del mercado. Hoy en día, su consumo es de alrededor de 100 kg/habitante/año y representan cerca del 3% del PIB. A nivel mundial, el que haya un mercado tan importante se pone de manifiesto por el gran número de ferias específicas, como la Feria “K”  de Dusseldorf, dedicada a los plásticos y caucho, de carácter trianual. A título comparativo, en el año 2016 contó con 232.000 visitantes profesionales, mientras que el Mobile World Congress en Barcelona, el número de visitantes fue de 101.000.

A nivel científico, desde los descubrimientos de Hermann Staundinger en la síntesis de polímeros (denominados inicialmente macromoléculas), pasando por las investigaciones que condujeron al conocimiento de los principios fundamentales que gobiernan la formación, estructura y comportamiento de los polímeros “mas comerciales”, hasta el desarrollo de sus aplicaciones, en el campo de los polímeros ha habido contribuciones científicas tan relevantes que han conducido a la consecución de 5 Premios Nobel en “Polímeros”, el primero en 1953 a Hermann Staudinger. Desde sus comienzos, la actividad investigadora a nivel mundial ha sido extraordinaria. Uno de los principales indicadores de su importancia es el alto número de revistas especializadas, más de 100,  y su alta calidad. Un ejemplo es la revista Progress in Polymer Science con un factor de impacto (IF) de 25, 8.

Debido a sus características intrínsecas, bajo precio, abundancia de materias primas, más ligeros que otros materiales, fácil fabricación y transformación, capacidad para integrar otros materiales, bajo consumo energético, etc. y del relativo profundo conocimiento que se tiene de ellos, el crecimiento de los polímeros sigue aumentado, aproximadamente un 6,5% anual, dependiendo de si es un país desarrollado o en vías de serlo. Tres son los campos en los que se espera una gran demanda de polímeros en el futuro, como Materiales Compuestos, Biomateriales y en Nanotecnologia (ver Figura). En sucesivas entradas, desarrollaré un poco más cada uno de estos campos. En el horizonte no parece que haya ningún material que cumpla todas las especificaciones anteriores y que le pueda hacer la competencia por lo que no se prevé cambios de crecimiento importantes que no sean puntuales. No cabe duda de que, precisamente, por el gran consumo de plásticos, existe una gran acumulación de los mismos que daña nuestro Planeta por lo que hay que pensar y “actuar” sobre el uso racional de los mismos y su reciclado. Merece la pena recordar que “microplásticos”  ha sido el término más empleado en el año 2018, a nivel mundial. Otro día, hablaremos de ellos.

A nivel de conocimiento científico, por su gran complejidad estructural, todavía no hay una teoría general que prediga el comportamiento de un polímero en función de su estructura. Se necesitan modelos “realistas” que simulen la estructura y las propiedades de una macromolécula y técnicas muy sofisticadas que permitan profundizar en el conocimiento de la estructura de los mismos. Fenómenos como la adhesión, la dinámica molecular o el comportamiento reológico, de incluso los polímeros más sencillos, están lejos de poder ser interpretados y constituyen retos importantes.

En comparación con los materiales metálicos o cerámicos, la ciencia y tecnología de los polímeros es mucho más reciente. A nivel mundial, este año se cumple un siglo de la aparición de los primeros plásticos, las bakelitas. Las primeras fábricas de plásticos y caucho que se instalaron fueron la Seda de Barcelona (1925) y en el País Vasco las multinacionales Firestone (1932), Michelin (1934), Unquinesa (1939);  luego denominada Dow-Unquinesa; Solvay (1949), Ceplástica (1950), REPOSA (1955), FORMICA (1964). Desde entonces, se han creado numerosas industrias de producción y transformación de plásticos y se han instalado numerosas multinacionales llegando a concentrar casi el 50% de la industria química de nuestro país.

A nivel científico, hace aproximadamente 70 años se creó el primer departamento dedicado al estudio de los plásticos dentro del Instituto de Química Alonso Barba del CSIC, en Madrid. Desde entonces se han creado dos grandes centros de investigación específicos de Polímeros, en el País Vasco y en Madrid, y muchos grupos  de investigación en prácticamente todas las facultades y escuelas de ingeniería repartidas por toda la geografía española, dedicados exclusivamente a la ciencia de los polímeros, desde el estudio de la síntesis de nuevos polímeros, hasta la transformación de los mismos. Es una realidad que la Comunidad Vasca ha sido y es pionera en el desarrollo tecnológico de nuevos materiales y de materiales más convencionales como el hierro, el acero, los plásticos, etc., y que cuenta con numerosos científicos y profesionales reconocidos a nivel internacional. Además, no cabe duda de que los desarrollos científico-tecnológicos en polímeros y en nuevos materiales en general,  generan una considerable producción científica y se pueden considerar una fuente de progreso económico y social, en continua competencia otras comunidades y otros países. Por ello, parece lógico pensar que si el País Vasco quiere mantener el liderazgo del desarrollo industrial y de los avances científicos en el campo de los polímeros y de los nuevos materiales, surja el siguiente desafío: ¿cómo competir por mantener el liderazgo en el desarrollo de nuevos materiales? Hay muchas vías para conseguirlo, seguiremos hablando en posteriores entradas.

 

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